lunes, 16 de mayo de 2011

Termigator

Mi madre es una mujer maravillosa, una de las mujeres más maravillosas que conozco. Es fuerte, inteligente, paciente y absolutamente entregada a su familia (a nosotros, vamos). Pero entre todas las virtudes que tiene hay una que admiro especialmente: la capacidad de anticipar las desgracias.

Mi madre tiene una habilidad sorprendente para escuchar una frase e inmediatamente procesar una batería de potenciales desgracias derivables de esa situación. Antes de que tengas tiempo a desarrollar la idea, ella ya te está bombardeando con todas las cosas malas, peores y lo que viene después que podrán pasarte (y que sin ninguna duda te pasarán).

A medida que me he ido haciendo mayor he aprendido dos cosas: La primera es coger las palabras de mi madre y ponerlas en un aparte procurando que me afecten poco o nada a la hora de tomar una decisión. La segunda cosa que he aprendido ha sido a cerrar las orejas para no escuchar el inevitable TE LO DIJE de mi madre cuando una de las desgracias que pronosticó, termina por cumplirse.

Cuando adoptamos a Ikatz, se lo conté a mi madre por teléfono. Nada más decírselo sentí el silencio de dos segundos al otro lado del auricular como una losa y supe que nada ni nadie me iba a salvar de mi querida Nostradamus. Mi madre siempre repite lo que digo y luego suelta la bomba, así que en este caso la conversación fue más o menos así:

- ¿Que tienes un gato? Tú estás loca. No sabes lo que haces. ¿Dónde lo has encontrado?
- En la calle, mamá.
- En la calle. Seguro que tiene pulgas. ¿Has mirado si está enfermo? A ver si os va a pegar algo ¿Dónde lo vas a tener?
- En casa, mamá.
- ¿Por toda la casa?
- Sí, mamá
- Por toda la casa. Estás loca. Te va a arañar el sofá con lo caro que es, y las cortinas y el parqué del suelo ¿Y las plantas? Te va a destrozar todas las plantas que tienes en casa. ¿No te acuerdas de la nuestra cuando eras pequeña? Me podó todas las plantas y las tuve que quitar. ¿Por qué no buscas a su dueño?
- Porque no tiene, mamá. Ya me ha dicho el veterinario que no me moleste, que es un gato callejero.
- Un gato callejero. Seguro que tiene dueño y nada más que se cure se te va a escapar de casa porque tú no lo sabes pero los gatos siempre vuelven a su casa. ¿No te he contado la historia de aquel gato que nos dieron los primos y que volvió solo a su casa? Los gatos siempre vuelven con sus dueños, cómo se te ocurre quedarte con un gato de la calle. ¿Y dónde duerme?
- Con nosotros, mamá, esta noche ha dormido con nosotros.
- Con vosotros. ¿Cómo se te ocurre? Si no sabes qué reacciones tiene el animal. A ver si encima os va a hacer algo. Pero no sé para qué te digo nada si al final nunca me haces caso. No me vas a hacer ni caso, ¿verdad?
- No, mamá. Ni caso.

Pero el caso es que a veces resulta complicado abstraerse de la tormenta de predicciones y para ser sincera después de aquella conversación estuve un par de horas mirando a Ikatz de refilón, como a un bulto sospechoso. A ver si aquella bolita peluda y debilucha se iba a hacer fuerte durante la noche y nos iba a rebañar el cuello a los dos mientras dormíamos…

Hace una semana volvimos a tener una conversación parecida cuando le dije a mi madre que estábamos adoptando otro gato.

- ¿Qué estáis adoptando otro gato? Tú estás loca. Pero ¿cómo vas a tener dos gatos en casa? Pero ¿tú ya sabes lo que haces?
- Que sí, mamá, que queremos otro gato para que los dos se hagan compañía.
- Que se hagan compañía. Te van a destrozar la casa, eso es lo que te van a hacer.
- Eso dijiste con Ikatz, mamá, y no ha destrozado nada.
- Que no ha destrozado nada. Porque has tenido suerte. Pero este te va a destrozar la casa, ya lo verás. Dos gatos, piénsatelo bien, dos gatos. Pero tú nunca me haces ni caso, ¿no? ¿a que no me vas a hacer ni caso?
- No, mamá. Ni caso.

Discutir con mi madre es agotador. Es mucho más fácil decirle a todo que sí y dejarlo correr hasta que se le olviden las cosas. Mi madre tiene un trauma con los gatos desde aquella que tuvimos cuando yo era pequeña, y que era una auténtica salvaje: escalaba por las cortinas, destrozó todos los sofás de cuero, arañó todos los muebles de madera, se comió todas las plantas de la casa. Y no nos asesinó a los tres mientras dormíamos porque no se le ocurrió. Que si no, seguro que lo hace. Pero a mi madre se le ve el plumero, va de dura, pero se le ve el plumero.

- ¿Qué vais a hacer con los gatos cuando os vayáis de vacaciones?
- Ya veremos, mamá, si nos vamos muchos días los dejamos en un hotel.
- En un hotel. Tú estás loca. Ya voy yo a tu casa y te los cuido.
- Vale, mamá. Pero ten cuidado. No sea que te asesinen mientras duermes…

10 comentarios:

  1. jeje, estos peques ya tienen abuela, seguro que pronto los llena de mimos y juguetitos.

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  2. Me conformo con que no se olvide de darles de comer :-D

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  3. Ten cuidado, que empiezas y no paras: yo adopté la parejita, luego llegó Yunus y era tan pequeño que no tuvimos más remedio que quedarnoslo. Ahora tenemos una bebé (está de paso, en teoría) que no ha abierto los ojitos todavía y no he sido capaz de contárselo a mi madre...

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  4. Lo dices de broma...me estoy cortando porque tampoco tenemos mucho sitio, pero espera tú que aumentemos el espacio, que me temo que esto no va a haber quien lo pare !!! :-D

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  5. Lo que tienes que traer un es "cachorrito" de dos patitas ¡verás como no le importa que destroce la casa entera!

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  6. Jejejjee, cuando volví de Madrid, me toco quedarme en casa de mi abuela, y conmigo venia Amets, mi gato... ella no quería... pero hoy es el día en que me independice, y mi gato ya no es mio... es de mi abuela... El q se atreva q se lo quite... jajajajaa Es su niño!

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  7. Sí, no sé qué tienen, pero cuando empiezas con ellos, engancha...

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  8. Jajajajajajajaja. ¿Son todas las madres de gatófilas así? Ya tengo 3 gatos y siempre han habido varias conversaciones de este tipo cada vez que ha entrado uno. Ahora mi me atrevo a decirle que soy casa de acogida, que si no seguro que no me deja usar su apellido.

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  9. jajajajajaja las madres son lo más! la mía se parece bastante aunque tengo que decir que el que hace más estas cosas es mi padre! y luego suelta algo así como: a mi no me dejes el gato cuando vayas de viaje eh???

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