jueves, 2 de junio de 2011

En busca de los bigotes perdidos

No intervenir.

Eso fue lo que dijo el vete. No intervenir. Cuando les veáis que están jugando y se ponen un poco brutos, no intervengáis. Es mejor que resuelvan sus diferencias ellos solos, dijo. Es mejor que decidan entre ellos sus reglas de convivencia, dijo. No intervengáis.

En mi casa lo que dice el veterinario va a misa. Es como la palabra de dios. Así que cuando les oigo perseguirse por todas las habitaciones de la casa, ni caso. Cuando el pequeño se tira en bomba encima del grande y le muerde una pata, ni caso. Cuando algún gato frena la carrera contra una puerta y hace que tiemblen hasta los marcos, ni caso.

Yo, ni caso.

La única vez que tengo que obligarme a estar quieta y no intervenir es cuando el pequeño va perdiendo la batalla y se pone a maullar de forma lastimera y me tengo que comer las uñas hasta los codos para no ir a cogerle en brazos y empiezo a respirar hasta que hiperventilo. Que en lugar de una pelea de gatos, eso parece un parto. Arf. Arf. Arf. No intervenir. No intervenir. Arf. Arf. Arf

Hasta que el otro día jugando con Casper encima del sofá, me di cuenta:

-          Cari. Que este gato ha perdido los bigotes.
-          ¿¿¿???
-          Que sí. Mira. ¡¡¡ Que le faltan los bigotes del lado izquierdo!!! (todo esto dicho con un tono crecientemente histérico)
Y era verdad. Ahí estaba mi ratita mirándome de frente sin entender nada, con los bigotes del lado derecho más largos que los del lado izquierdo.

-          Esto ha sido Ikatz. Tanto pelearse, tanto pelearse, que le ha arrancado los bigotes. ¡Joer con el “no intervenir”!
No tengo suerte con los bigotes. Cuando Ikatz llegó a casa tenía  los bigotes completamente chamuscados. Vete tú a saber dónde los habría metido. Ahora Casper llega a casa desbigotado. Afortunadamente yo soy de la línea de mis bichitos y tampoco me sale bigote nunca.

Y  la pregunta más importante. ¿Dónde están los bigotes perdidos?

En casa, no. Aquí tengo la prueba que demuestra que cuando lo adoptamos, los bigotes del lado izquierdo no venían en el contrato de adopción.



Nota: la foto que ilustra este post es de la fotógrafa Ainhoa Bonifacio, una de las colaboradoras de Esperanza Felina.

14 comentarios:

  1. jajaja!! no te preocupes que le saldrán de nuevo!!!

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  2. Qué mala eres!!! pobrecito mi gatito sin bigotes, jajajaja

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  3. Que barbaro esto parece la saga de Indiana Jones,pero bueno adonde fueron los bigotes porque si fue en la pelea -juego pues deben andar por ahi.De todas maneras,no te estreses ,mira que tu vas a perder las uñas por comertelas,es natural esos juegos a lo bestia,claro el peque lleva las de perder.Ves lo que te decia es que son unicos para hacer de lo mas trivial una aventura.Como de costumbre, muy bueno el relato.Consegui añadirte a blog seguidos y enseguida vi la entrada.

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  4. No me has comentado si pasastes por mi blog y que te parecio.Si te gusta dale a seguir,para quando aparezca el prota,que esta en gestacion,te enteres.Claro,yo no la narrativa tuya,que mas quisiera,porque historias de gatos ,si tengo a monton,pero bueno que se va a hacer.Cariños y mimos para los dos gatorristas.

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  5. Por cierto,te queria preguntar ,de donde ese nombre tan sugestivo y filmico del blog.Claro que guardando las diferencias.El mio, de Merlin ,es en recuerdo de un gatito cerca de Madrid que en estos dias murio de leucemia.Le pedi permiso al casi dueño,ya que era de los que entran y salen,ycuando ya se sentia como en su casa vino ese desenlace fatal.Saludos otra vez.

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  6. Fidel, Merlin es un nombre precioso para un gato, y me parece muy tierno que lo hayas tomado también para tu blog :-) por cierto, ya soy seguidora. Qué post más bonito has escrito para empezar!

    Bailando con Gatos viene de la película "Bailando con Lobos" y también porque me gusta "bailar" con los míos: los cojo en brazos, los apoyo sobre mi hombro derecho, me muevo suavecito a los lados como si estuviera bailando con ellos y aprovecho para acariciarles y hablarles en voz baja. A ellos les tranquiliza y les encanta....y a mí también!

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  7. Braaaavo por ti y esa forma de interactuar con ellos,excelente eres La encantadora de gatos.

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  8. Ese sí que es un buen título para un blog :-D

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  9. Como me dice mi chico, si se estuvisen peleando de verdad se enterarían hasta el el 1º (y vivimos en un 8º) así que yo confío en que sean solo juegos. Por cierto, Yunus también tiene algunos bigotes rotos, es que es más bruto...

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  10. Pobres gatos desbigotados!oye, sabes cuanto tardan en volver a salir? debe doler mucho perderlos no? a ver si dejan las riñas..

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  11. Pues mira, tardar, tardar, mucho no tardan, porque hace menos de un mes que lo escribí y ayer mismo me di cuenta de que ya le están creciendo. Me dijo Montse la presi de Esperanza Felina que debe doler un montón cuando se los arrancan...buf...no puedo ni pensarlo...

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  12. si se le an arrancado los bigotes a mi gato le vuelven a salir??

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  13. si se le an arrancado los bigotes a mi gato le vuelven a salir??

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