viernes, 30 de diciembre de 2011

Ikatz&Casper: Dulces Sueños

Porque los gatos son así. 

Duermen como osos desde las siete de la mañana hasta las doce de la noche y luego, en cuanto te vas a la cama, se portan como si tuvieran una sobredosis de Red Bull. ¿Quién no se ha quedado alguna vez boca arriba en la cama con los ojos como platos escuchando como sus adorables gatitos persiguen como locos una pelota por toda la casa a las 3 de la mañana?

Este es el primero de una serie de comics que hemos llamado Ikatz&Casper y que han visto la luz gracias al talento y a la generosidad de Lorena. Espero que os hagan sonreir ;-)





miércoles, 21 de diciembre de 2011

Felices fiestas a todos!!!!

A todos mis amigos y mis amigas virtuales y reales,
que tenéis siempre la puerta abierta
y el corazón disponible 
para todos los gatos
para todos los perros
y para todas las personas
que necesitan un poco de vuestro amor para sobrevivir.
Os deseo serenidad para disfrutar de los momentos buenos
que os esperan en 2012.
Os deseo fortaleza para afrontar los momentos malos
y superarlos.
En definitiva, os deseo tanto bien, tanto amor y tanta felicidad
como la que vosotros repartís todos los días del año.

Gracias por hacer del mundo un lugar mejor donde vivir

Felices fiestas y feliz 2012 a todos y a todas de parte de los que formamos la familia de Bailando con Gatos.


martes, 20 de diciembre de 2011

¿Por qué me miráis todos?

Eso debía estar pensando Casper hoy durante el telediario de mediodía.


¿por qué me miráis todos?


Porque eres el reportero más dicharachero de Antena 3. Y el más guapo :-)





domingo, 11 de diciembre de 2011

Gato de navidad

Este fin de semana hemos comprado el arbolito de Navidad y ya lo tenemos puesto en casa. 


No le falta detalle. Tiene sus paquetitos de regalos, sus bolitas rojas brillantes, sus bolitas doradas, sus lacitos rojos, su espumillón rojo, sus cintas plateadas, sus piñitas doradas...por tener tiene hasta una estrella preciosa en la punta y un montón de luces azules que se encienden en ocho posiciones diferentes.


No le falta detalle.


O eso pensaba yo.


Porque ¿qué le falta a un árbol de Navidad que tiene todas esas cosas? ¿qué le falta? ¿lo adivináis?


Pues sí. Le falta...




UN GATO!!!


viernes, 9 de diciembre de 2011

Va de yeguas

Pues sí, ayer el día fue de yeguas. 


Aprovechamos que ayer era fiesta y por la mañana fuimos a hacerle una visita a la nueva yegua de Eneko: Ninger. La última vez que me subí a un caballo creo que tenía unos 15 años, pero ayer tuve la excusa perfecta en la escayola que arrastro desde hace dos semanas y así me ahorré tener que montarla y demostrar mis dudosas habilidades de amazona. :-). 


Por la noche volvimos a bailar con yeguas. Una de las de Iban estaba tumbada en el suelo y con cara de no estar pasando su mejor día, así que removimos Roma con Santiago hasta movilizar a media familia y al veterinario. ¿al final? Nada. La gordita se había metido un atracón de paja y tenía un empacho...de caballo.


Os dejo unas fotos de Ninger por la mañana, para que veáis lo bonita que es:







jueves, 1 de diciembre de 2011

Rescatar a los niños para proteger a los animales

Tengo una red estupenda de personas y protectoras de animales en Facebook que me mantienen al día de lo que pasa en el mundo de los rescates de perros y gatos: bichos encontrados, bichos perdidos, bichos que buscan casa…me gustan los bichos y me gusta la gente a la que le gustan los bichos. Sin embargo, no soy voluntaria en ninguna protectora. Por diferentes motivos siento un cariño muy especial por Esperanza Felina de Vitoria y por APASOS Bilbao y en algunas ocasiones he colaborado económicamente con ellos pero no soy voluntaria.

No soy voluntaria porque soy una cobarde. Esa es la verdad. Tengo pánico a ver animales maltratados, no lo soporto, es más fuerte que yo. Cada vez que me enfrento a un caso en el que alguien ha torturado a un animal de forma deliberada siento una angustia infinita, una furia asesina. Siento que si me pusieran delante del torturador lo mataría con mis propias manos. Yo, que no le he dado una colleja a nadie en mi vida. Da miedo.

Siempre he pensado que difundir esas fotos terroríficas no vale para nada. Que nos provocan un dolor enorme a las personas que amamos a los animales y que probablemente sólo sirve para dar placer y nuevas ideas a los locos que disfrutan torturando animales. Pero sólo es mi opinión.

El año pasado salió a la luz el caso del cachorro de Schnauzer torturado salvajemente hasta la muerte y todos los medios de comunicación de este país lo difundieron ampliamente para alegría y gloria de los locos torturadores. Aquellas imágenes no me dejaron dormir durante varios días. No paraba de preguntarme qué tiene en la cabeza una persona capaz de hacer semejante barbaridad. Y me leí montones de estudios que intentaban explicar el por qué. Recogí algunas de sus conclusiones en el artículo “De perros, gatos y hombres” y entendí que  muchas de las personas que torturan animales provienen de entornos marginales en los que la vida no vale nada, entornos en los que ellos mismos han sido maltratados y abusados.
El maltratado se convierte en maltratador.

Esta semana he vuelto a cruzarme con otro caso de maltrato. Paqui de Badajoz lleva tres gatos recogidos con disparos en el cuerpo y pide ayuda para operar a los animales y salvarles la vida. Dice que el culpable es un niño que se dedica a dispararles. Algunos nos preguntamos por el niño ¿no se puede hacer nada con ese crío?. La respuesta que recibí me hizo pensar: “están intentando convencer a los Servicios Sociales para que tomen cartas en el asunto ya que los padres pasan del crío y tienen problemas de alcoholismo

Los padres pasan del crío y tienen problemas de alcoholismo. Ahí está la clave del problema. 

Los niños son espejos de su entorno. Hacen lo que ven. Imitan lo que ven. Si reciben amor, respeto, atención y un entorno seguro, cuando crezcan darán amor y respeto, y crearán un entorno seguro también para los suyos. Es pura empatía.

Creo que si en lugar de coger al crío y meterlo en un centro de internamiento (o peor aún, dejarlo crecer en ese entorno insano) lo metemos en una familia que le de cariño, respeto y seguridad, a los gatos de Paqui ya no les servirá de nada, pero salvaremos a los animales que este niño va a matar ahora y en el futuro, salvaremos a la mujer a la que probablemente maltratará mañana cuando sea un hombre adulto y, lo más importante, salvaremos a sus propios hijos y a los animales que estos niños torturarán.

Creo que si además de integrar a este crío en una familia que lo quiera, hacemos lo mismo con el resto de críos de este país que están viviendo situaciones parecidas, la cantidad de animales que salvaremos del maltrato se multiplicará hasta el infinito. Y si además su integración viene acompañada por la presencia de animales para que aprendan a quererlos y a tenerlos cerca, mejor que mejor.

Siempre me ha parecido ridículo que la gente me pregunte qué pasa con los niños que pasan hambre en el mundo, si ellos no valen más que los gatos. Me parece absurdo comparar ambas situaciones porque no tienen nada que ver. Pero ahora tengo una idea que no para de darme vueltas en la cabeza:

¿Y si cortamos el maltrato a los animales protegiendo a los niños a los que no quiere nadie?