domingo, 8 de abril de 2012

En esta casa hay normas

Una de las primeras cosas que hicimos cuando Ikatz y Casper vinieron a vivir con nosotros fue leerles la lista de normas de la casa. Porque en esta casa hay normas. Normas inflexibles que nadie, bajo ningún concepto puede saltarse nunca.  

Así que los pusimos a los dos encima de una mesa, juntitos y formales, nos sentamos enfrente de ellos, muy serios, sacamos la libreta de Yo-Soy-La-Loca-De-Los-Gatos que compramos en Esperanza Felina y donde tenemos escritas todas las normas y les dijimos:

-       -"Escuchadnos bien porque estas son las reglas de la casa. Reglas inflexibles que bajo ningún concepto podéis saltaros nunca. Regla número 1: podéis moveros libremente por toda la casa y entrar en todas las habitaciones excepto en la nuestra. La puerta de nuestra habitación siempre estará cerrada y nunca – repito, n-u-n-c-a – podréis entrar en ella bajo ningún concepto. ¿Está claro?"

Y a la vista está que entendieron las normas perfectamente bien…


domingo, 1 de abril de 2012

¿Quién cojones quiere a un perro ciego?

Sucede que a veces dentro de ti sabes algo que tú no sabes. Lo sabes, pero no sabes que lo sabes. No sé si sabéis a qué me refiero.

Todo empezó con una llamada de teléfono. Un chico encantador que había visto a Coco y quería adoptarlo.

-          - Es que me han dicho que los setter son muy buenos para correr. ¿El vuestro corre?

Me quedé pensando un ratito antes de responder

-          - Hombre, correr, corre. Lo que no sé es en qué piensas exactamente…
-         -  Es que yo salgo a correr todos los días por el Boulevard y me gustaría un perro que sea capaz de seguirme cuando salgo a correr. ¿Me seguirá?
-          - Él a ti sí. Lo que no sé es si tú serás capaz de seguirle a él…

El chico me caía bien, por teléfono parecía encantador. Me daba no sé qué decirle que si soltaba a Coco por el Boulevard de San Sebastián a lo mejor tenía que seguirle corriendo hasta la frontera con Francia…

-          - Coco necesitaría un sitio amplio para poder moverse
-         -  Nosotros vivimos en un piso, pero lo sacaríamos muy a menudo, ¿es importante? ¿sabe quedarse sólo en casa?

Volví a quedarme callada. Cuando nos llevamos a Sua para operarla y Coco se quedó solo, la primera noche arrancó todas las tablas de una ventana y varias piedras de una pared. Me daba escalofríos pensar en él cerrado en el salón de un piso y esperando a que sus nuevos dueños llegaran a casa

-          - Mira, no lo sé. Podría ser que un día llegues a casa y te encuentres con que no tienes piso. Es que es un poco ansioso, ¿sabes? A lo mejor podrías ponerte en contacto con Sos Setter, conozco a algunas de las voluntarias y creo que podrían encontrar un setter más adecuado para vosotros…

Cuando se lo conté a mi media naranja estábamos los dos en el coche:

-          - Hoy me ha llamado un tío para conocer a Coco. Parecía majo.

Se hizo el silencio. Yo callada. Él callado.

-         -  ¿Pero quién cojones va a querer tener un perro ciego?

Lo dijo como de mala leche, como si el pobre chico fuera un puñetero depravado. Y de repente supe lo que no sabía que sabía.

-          - Bueno, nosotros.

Mi media naranja soltó un bufido. Y a mí me salió una sonrisa y de repente me sentí fenomenal, como si alguien me hubiera quitado un peso de encima y de repente lo viera todo mucho más claro.

¿Quién quiere un perro ciego? ¿Quién quiere a un enorme perro pesado que espera a que te sientes para tumbarse encima de ti y usar tu pierna como almohada? ¿Qué chalado quiere adoptar un potro desbocado que cada vez que te ve te pone las patazas encima y te babea y te mordisquea la barbilla y las orejas? ¿Quién es el pirado que quiere un perro de cuarenta kilos que se gira para que le rasques la barriga como si fuera un cachorro de tres? ¿ A quién le interesa un perro que es tan tonto que hasta los gatos le torean?

Adivinadlo…