lunes, 27 de agosto de 2012

Ikatz y Casper con Boss

Este es Boss. 


Boss es uno de los muchos gatos maltratados que han tenido la enorme suerte de cruzarse en la vida de las chicas y chicos de Esperanza Felina. Un gato con un pasado terrible que gracias al esfuerzo, al trabajo y al enorme corazón de las voluntarias y voluntarios de Esperanza Felina ha tenido una nueva oportunidad. Sin embargo, después de su rescate, a Boss le quedaba aún una última prueba de fuego: se ha caído desde un quinto piso. Una pata destrozada y casi 900 euros de factura veterinaria. 

No hace falta que os diga lo que supone para una protectora pequeña y que no recibe nada de ayuda pública una factura de este nivel, y más ahora con la enorme oleada de abandonos que estamos sufriendo en este país, pero como siempre, las de Esperanza Felina son imparables a la hora de proteger a los gatos que necesitan ayuda. Han organizado una subasta y se han lanzado a donar objetos para sacar el dinero que sea necesario y pagar la factura de Boss.

Ikatz y Casper han querido aportar su granito de arena y no han parado de pujar hasta conseguir los dos objetos que más les han gustado. Ikatz ya ha empezado a leer un libro estupendo donado por Azulp y Casper se está volviendo loco con el láser que ha donado Aranchily, con forma de raspa de sardina. 



Gracias a las donantes,a las compradoras, a las organizadoras, a las casas de acogida... Gracias a todas y a todos. Habéis vuelto a dar una lección de solidaridad, de buen rollo y de empatía.