miércoles, 5 de septiembre de 2012

Casper Cerrajero

Hay dos dramas domésticos que, si vives solo el tiempo suficiente, acabarás sufriendo sí o sí. 

Uno es que se te olvide la sartén encima del fuego, el aceite prenda fuego y quemes la campana y todos los muebles de la cocina que el fuego pille por delante. 
Otro es que salgas a la puerta de casa y una corriente de aire la cierre de golpe dejándote fuera sin llaves, sin teléfono y sin dinero. 

La primera nos pasó hace un par de años, la segunda esta misma semana. 

Mi chico está solito en casa, se va la luz del edificio, sale a comprobar qué pasa, al vecino de arriba se le ocurre la misma idea, se hace una corriente de aire en las escaleras y BAM! se cierra la puerta. Sin teléfono, sin dinero, y sin llaves (que además estaban metidas en la cerradura por la parte de dentro), allí estaba mi media naranja con el delantal puesto (que estaba cocinando pisto) plantado delante de una puerta cerrada sin saber qué hacer.

El caso es que se hace con un trozo de plástico duro y se pone a hurgar en la puerta con él para ver si se hace un milagro y la puerta se abre. En las pelis parece fácil pero por lo visto no debe serlo tanto porque el pobre se tiró allí sus buenos cuarenta minutos con el cuello torcido y medio desesperado sacando y metiendo el plastiquito a ver si sonaba la flauta.

El caso es que de repente se oye un ruido al otro lado de la puerta:

- ¿Casper?
- ¿Miau?
- ¿¿¿Casper???
- ¿¿¿Miau???
- Casper, cariño
- BriauuuuuuuuuuUUUUUUUU (y empiezan a oírse las uñas de Casper al otro lado de la puerta)
- Caspi...Casper...pichín...Casper
- BRIAUUUU, BRIAUUUU (y se oye un golpe en la manilla de la puerta)
- ¿Casper?
- PAM! (se oye otro golpe en la manilla y la maldita puerta se abre. Pimpam.)

¿Os acordáis que os conté que Casper sabía abrir puertas él solito? Pues la habilidad del enano nos ha ahorrado un montón de dinero que no habrá que pagar al cerrajero. A ver quién se ríe de mi bichito ahora... :-)