miércoles, 4 de diciembre de 2013

Secuestro en el Belén

La culpa es de los de Leroy Merlín, con esa cantidad de chorraditas de Navidad que han puesto ahí, al alcance de la mano de cualquiera. En realidad todo empezó el año pasado, cuando volví de Perú con un nacimiento criollo que compré en Arequipa (el peruano, la peruana, el peruanito, la ovejita, la vaquita...), y que estaban solitos los pobres sin un mal portal donde protegerse del frío.

Y allí estaba la sección de navidad de Leroy, llena de portales, de molinos de agua, de fuentes, de hornos para el pan, llena de musgo artificial, de angelitos, de...¿quién se puede resistir a eso?. Yo fui toda inocente a comprar un portal para mi belencito criollo y luego pensé que mejor pillaba una cesta para meter un par de cosas más y era todo tan mono que el tema se fue complicando...así que cuando llegué y monté el belén, mi media naranja flipaba:

- Lo de María y José lo entiendo. Lo de la vaca y la oveja, lo entiendo. Pero ¿los enanos? ¿qué pintan los enanos?
- Pues no sé. Pregúntaselo a los dos osos polares que están pescando en el río.
- Y ese tío de blanco a la izquierda del portal, ¿quién es? ¿Gandalf?
- No, hombre. Es Papá Noel, pero en blanco.- 
- ¿No hay un poco de overbooking?
- Es que el niño necesitaba mucho calor humano...y élfico...y enano...y animal...
- ¿Dos hornos de pan?
- Para que no pasen hambre. ¿No ves que son un montón?
- Ah...
- ¿A que ha quedado bonito?
- Precioso, cariño, ha quedado precioso...





No parecía muy convencido, pero yo estaba pletórica, feliz, como una niña en Navidad. A mi belén este año no le faltaba nada...todavía.

Esta mañana nada más levantarme llegaba la noticia:
- Un enano ha intentado huir...
- ¿Cómo?
- Sí. Lo he encontrado de pie en la alfombra, al lado del nacimiento...

No daba crédito. Y al poner al enano escapista en su sitio, me he dado cuenta: FALTA EL ENANO PANADERO. No está en su sitio frente al horno de pan.

- Habrá salido a dar una vuelta..

Pero no. Yo sé que no ha huido. ELLOS saben que no ha huido. Porque ELLOS son los culpables. ELLOS lo han secuestrado. ELLOS lo tienen prisionero en algún lugar de la casa. 

Lo sé. HAN SIDO ELLOS.


Me miran con aire inocente, como si no supieran de qué les hablo. Y disimulan cuando les miro fijamente a los ojos para hacerles confesar. ¿Dónde está mi enano panadero? No sabemos de qué nos hablas. Pero sí lo saben. Y cuando me retraso en darles la latita, o en abrirles una puerta o en acaricarles las orejas, siento una amenaza velada en el aire: "ya sabes lo que tienes que hacer...o no volverás a verlo".

Malditos gatos chantajistas...



lunes, 18 de noviembre de 2013

¿Somos normales?

Me llega la inspiración leyendo el último post del blog de Gema. Nosotros, los gatoadictos, ¿somo normales? 

Que conste que yo esa pregunta a mí misma nunca me la he hecho. Pero sé de buena tinta que muchas personas alrededor mío sí que se la han hecho. Sobre mí. ¿Ya será normal esta tía?

Yo siempre digo que lo mío es un trauma de la niñez. Cuando era pequeña, bicho que veía, bicho que me quería llevar a casa. Tuve tortugas, gatos, perros y pájaros. Pero consecutivamente y nunca más de uno a la vez (bueno, las tortugas se juntaron dos, pero fueron excepción...). Una vez, cuando estaba haciendo el doctorado, mi padre me llevó en coche de Vitoria a Granada para participar en un seminario donde tenía que exponer uno de los capítulos de mi tesis. Al parar en una gasolinera a medio camino nos encontramos con un perro marrón precioso que habían abandonado en la carretera y que andaba por allí perdido, sin saber qué hacer. No hizo falta ni que abriera la boca para decir nada. Mi padre se dio cuenta nada más mirarme:
- No nos lo podemos llevar a Granada, ¿qué hacemos allí con él?. Todavía si estuviéramos de vuelta...
Y allí se quedó el pobre perro. Y yo me pasé todo el viaje de ida amargada. Y la estancia allí. Y la vuelta. Y todavía cuando me acuerdo. ¿Soy normal?

El año pasado tuve que irme a El Cairo en un viaje de trabajo. A la entrada de Jan el Jalili (un zoco plagado de gatos) me crucé con un cachorro de gatito que andaba por la acera atestada de personas, pegado al borde de la carretera. No podía tener más de 3 ó 4 meses, con el pelo sucio, solo. Me quedé mirándolo sin saber qué hacer y uno de los que venían conmigo me cogió del brazo y me dijo algo como:
- Venga. No puedes hacer nada por él. Tampoco va a durar mucho el pobrecito...
Y allí me quedé viendo cómo se alejaba entre los pies de la gente y a medio palmo de los coches que pasaban como locos a nuestro lado, pensando cómo podría hacer para meterlo en el hotel y luego en los dos aviones de vuelta para traérmelo a casa conmigo y salvarle la vida. Estuve amargada todo el resto del viaje. Y sigo estándolo cuando pienso en aquel gatito. ¿Soy normal?

Hace unos años tuve un novio al que le encantaban los bichos (de hecho nunca he salido con alguien al que no le gustaran)  y que además tenía un perro precioso. Una noche salíamos de cenar de un restaurante y nos cruzamos en el centro de Bilbao con un tipo que estaba durmiendo en un portal con un chucho hecho un ovillo a sus pies. Hacía un frío que pelaba.
- Jo, pobre perro se tiene que estar helando ahí al raso...
Mi chico me miró como si fuera marciana.
- Hay un tío tumbado en pleno suelo con un frío de la ostia ¿y a ti sólo te da pena el perro?
No es que me diera solo pena el perro. También lo sentía por el tío. Pero es que de alguna forma me pareció que el tío siempre podía llamar a alguien, o meterse en un albergue o hacer algo, mientras que el perro sólo le tenía a él, sólo podía estar allí, acompañando a su humano, sin más opciones. Entonces sí que me sentí rara. Joder, si un amante de los perros me miraba de esa forma por decir algo así, entonces sí que definitivamente lo mío no era normal... 

Y ahora que ya soy mayor y no tengo que pedir permiso a nadie para salvarle la vida a un bicho, ahora que tengo dos gatos en casa  y dos perros y un pequeño refugio de gatos en el caserío, ahora, la verdad, no me quita el sueño en absoluto saber si soy o no normal. Sólo me quita el sueño los bichos que se cruzaron conmigo y que no pude salvar. Después de todo, la gente más interesante que conozco no tiene nada de normal: son extraordinarios. Y venga, seamos sinceros: ¿quién quiere ser simplemente una persona "normal"?

Ikatz, que pasa mucho de ser un gato normal.






martes, 29 de octubre de 2013

Crónicas de Casper: el armario de la ropa.

Que yo no sé qué tiene, pero me encanta. Que es ver el armario de Amatxu abierto y no sé qué me pasa que no puedo soportar las ganas de meterme dentro. Que es ver el armario de Amatxu cerrado y no sé qué me entra, que empiezo a darle con la patita, paf, paf, paf, paf hasta que la puerta se mueve y puedo saltar dentro. El tío que inventó los armarios empotrados con puerta corredera debía ser amante de los gatos. Seguro. 

Y una vez dentro, me vuelvo loco. Me subo encima de los jerseys y empiezo a amasarlos con las cuatro patas a la vez. Tío, qué gozada. Siento la lanita debajo de las patas y el olorcito a suavizante y podría pasarme el día entero amasando allí dentro. 

Y, ¿sabéis qué?: siempre dejo lo mejor para el final. Y vosotros diréis: "¿Qué puede ser mejor que amasar los jerseys a cuatro patas y dejarlo todo completamente arrugado?" Pues hay algo mucho mejor, infinitamente mejor, algo tan bueno que creo que todos vosotros deberíais terminar de leer este post y luego correr rápidamente a vuestro armario para hacerlo también: ¡¡¡revolcarse encima de las camisetas negras!!!!

SIII!!!!

Amatxu pone todas sus camisetas negras plegadas una sobre otra, en una balda. Las pone juntitas, recién sacadas de la secadora, calentitas, perfectas para que yo las pueda disfrutar. Así que cuando termino con los jerseys, busco la balda de las camisetas negras y ALEHOP! hago un montón de croquetillas encima de ellas. Ohhhhhhh....Qué gustooooo.....No hay nada como eso, os lo juro. Hacedme caso y probad vosotros también a revolcaros sobre la ropa negra. Siento como una liberación, como un placer, como una explosión de pelos que se desprenden de mí y se quedan pegados por todos los sitios....hasta que de repente...

- ¿Casper?, ¿Casper?, Casper, ¿Dónde estás?, ¿Alguien ha visto a Casper?

Oh, oh...

Y entonces oigo que Amatxu entra en la habitación y salgo disparado del armario. Fiuuuu. Como un cohete de pelos. Y por el camino arrastro varias camisetas que caen al suelo, arrugadas, llenas de pelos y con un maravilloso olor a gato impregnado en ellas. Y Amatxu se vuelve loca y dice palabras que casi nunca le oigo decir:

- Jod**!, Jod**! Otra vez el pu** gato metido en el pu** armario y dejándome todo lleno de sus pu**** pelos!!!!! Jo**rrrrrr!!!!!!

Yo creo que es de la emoción, que ella como es tan maja se alegra por mí y por eso pega esos gritos. De la alegría. Ya sé que pensaréis que no, que estoy equivocado, que en realidad grita porque está enfadada, pero os equivocáis. Lo sé porque al rato me acerco a ella, me restriego contra sus tobillos y enseguida me coge en brazos y me aprieta suave, así, calentito, con mimitos, como me gusta estar a mí....






viernes, 27 de septiembre de 2013

Crónicas de Casper: Las cosas importantes de la vida

Tictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictic...
Tictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictictic...

Abro un ojo. Amatxu está sentada al otro lado del sofá con el ordenador encima de las rodillas. Qué sueño tengo...cierro el ojo. Lo vuelvo a abrir. Si sigue sentada en esa postura, luego se quejará de que le duele la espalda, como siempre. No sé por qué está trabajando. Desde que nació el Gato sin Pelos no ha vuelto a la oficina, no tendría que estar trabajando hoy. Mira fijamente a la pantalla y casi ni parpadea, y toca con los dedos encima de ese cacharro a toda velocidad. Parece enfadada. Suspiro. Tendré que dejar la siesta para otro momento.

Me levanto y me acerco a ella. Ni me mira. Me acerco más. 
- Casper
Lo dice suavecito con los ojos clavados en ese trasto, como si no me viera. Así que me acerco más y paso el morro por la esquina de arriba de la pantalla dejando allí todas mis babas.
- Casper
Ahora lo dice más alto, me lanza una mirada rápida fastidiada y me empuja un poco. Me echo hacia atrás, como si me rindiera, me quedo quieto y sin previo aviso doy un salto y caigo sobre las teclas. Tachán!
- Casper
Eso lo ha dicho gritando. Sin quitarme de mi sitio me giro hacia su cara, doy un maullidito de los míos (briauuu) y le paso la nariz por su nariz. Sé que eso le gusta.
- Casper
Eso ha sonado más bien resignado. Aprieta su nariz contra la mía y me acaricia debajo de los bigotes.
- Puñetero gato, qué malo eres, pero qué malo eres, lo sabes, ¿no?

Lo dice con un tono dulce, bajito, la miro de reojo y veo que tiene una sonrisa en la boca. Ya no parece enfadada y los ojos le brillan otra vez. Así está mejor. Hago una croquetilla sobre el teclado y me dejo caer hecho una bola a su lado. Estos humanos nunca saben qué es lo importante...me gustaría decirle que dentro de mucho tiempo, cuando ella sea una viejita, cuando el Gato sin Pelos sea mayor, cuando Ikatz y yo ya ni siquiera estemos con ella, no se acordará de aquel trabajo que ella pensaba que era tan importante...pero sí que se acordará de las croquetillas, de las naricitas de gato mojadas y de mis babas encima de la pantalla. En la vida hay que saber qué cosas son importantes y qué cosas no lo son.

Qué sueño tengo. Meto el morro en el hueco del brazo de Amatxu y cierro los ojos de nuevo. Creo que me voy a echar otra siesta....



martes, 10 de septiembre de 2013

Encuentra las diferencias

Os propongo una adivinanza: os reto a encontrar la principal diferencia entre este cachorro:





y este otro:





Ya lo sé, estaréis pensando: "qué fácil: pues uno tiene el cuerpo lleno de pelos y el otro no, uno tiene bigotes y el otro no, uno ladra y el otro no, uno come huesos y el otro sólo leche...". No, no, no, nada de eso. No pensaríais que os lo iba a poner tan fácil...os voy a contar dos historias para ayudaros a encontrar LA DIFERENCIA.

Hace tres meses el primer cachorro (el de las manchas en la nariz) se nos puso malito. No quería comer, andaba raro y tuvo un amago de ataque feo, feo. Así que lo cogimos, lo metimos en el coche y desde allí mismo llamamos a Roberto, su veterinario, para decirle que íbamos para la clínica. Roberto nos recibió nada más llegar, revisó al cachorro, le hizo un análisis de sangre, sacó los resultados y después nos metió a todos a una sala minúscula para hacerle una ECOGRAFIA del hígado, confirmar un problema hepático y darnos un tratamiento. Tiempo transcurrido: 3 horas.

Hace un mes, el segundo cachorro (el del chupete) tuvo una revisión pediátrica en la seguridad social. La pediatra detecta un posible problema y nos hace un volante para pedir una ECOGRAFÍA de la cadera. Vamos con el volante a información del centro médico para pedir la hora en el hospital de Cruces. El ordenador no nos deja coger hora así que envian un fax y nos dicen que nos llamarán en breve desde el hospital para darnos cita. La semana siguiente vuelvo al centro médico tres veces para informarles de que no he recibido ninguna llamada.Me dicen que tenga paciencia, que ha habido un puente en medio. Tengo paciencia. La semana siguiente vuelvo otras dos veces más al centro médico para decirles que siguen sin llamarme desde el hospital. Me dan el teléfono del hospital para que YO confirme si tengo o no tengo cita. Vuelvo a casa. Cuando me harto de que en el hospital nadie coja en teléfono vuelvo al centro médico. Empiezo a enfadarme. Desde información llaman a mi pediatra. Mi pediatra les pide que vuelvan a enviar el fax. Mandan el fax. Vuelvo a casa. A los tres días vuelvo al centro médico porque nadie me ha llamado. La de información se digna a llamar ella misma al hospital. A ella sí que le cogen el teléfono (oh, milagro!). Cuando cuelga me dice que ya tienen mi petición en el hospital. Que están saturados de trabajo. Que me vaya a casa y que me llamarán en breve. Un mes después nadie me ha llamado así que llamo a un centro privado de Bilbao para pagar de mi bolsillo una ecografía (así y todo tardan una semana en darme cita) y asegurarme de que la llevo debajo del brazo cuando vaya a la próxima revisión con la pediatra del cachorro número 2. Tiempo transcurrrido: 1 mes o, para ponerlo en la misma unidad temporal que el cachorro anterior, 744 horas. Y todavía no tenemos diagnóstico.

Solución a la adivinanza:

Vivo en un país donde mi perro tiene mejor asistencia médica que mi hijo.


viernes, 30 de agosto de 2013

Crónicas de Casper: Un cachorrito nuevo

Ha llegado un cachorrito nuevo a casa.

Es un cachorrito muy raro. Sin pelo. Ni rabo. Ni siquiera tiene bigotes. El otro día me acerqué a saludarle. Hola, soy Casper. Le olfateé la cabeza (¿dónde tendrá este gato las orejas?) y de repente levantó una mano y me pegó en todo el hocico. Jolín. No me hizo daño pero me pegó un susto…

-       - Oye, no se pega, ¿sabes? Amatxu siempre nos dice a Ikatz y a mí que no se pega. Así que no pegues. Eres pequeño y no sabes, pero yo te enseño, ¿vale?

No me contesta, pero cuando le hablo me mira, así que yo creo que me ha entendido y que le parece bien que sea su hermano mayor y le enseñe cosas.

-     Es un gato muy raro.

Ikatz abre un ojo desde la cestita del rascador donde está echando una siesta y me mira con desprecio.

-    - Pareces tonto. No es ningún gato. Es un humano, como ellos.
-   - ¿Humano?
-    - Claro. ¿No lo ves? No es un gato sin pelos, es un humano. No te enteras de nada.

Me da rabia que Ikatz me hable así. Se cree más listo porque es un año mayor que yo. Así que me estiro encima del sofá y le digo muy tranquilamente:

-       - El que no se entera eres tú. No es humano, es un gato. ¿Sabes por qué lo sé?

Ikatz me contesta con voz de aburrimiento y un ojo cerrado.

-      ¿Por qué?
-      - Porque es como tú. Un vago. Se pasa el día durmiendo y sólo se despierta para comer. Igual que tú. Y tú eres un gato. Así que él TAMBIÉN tiene que ser un gato.

Je. Que le llame vago le ha fastidiado. Ahora tiene los dos ojos abiertos y me mira enfadado pero no dice nada. Le he dejado con la boquita cerrada al presumido de Ikatz. Para que aprenda.

Me pongo panza arriba en el sofá y  les miro del revés. El Gato Raro en brazos de Amatxu no para de hacer ruiditos y de buscar la teta. La verdad es que no juega mucho.


Todavía no sé si me cae bien pero por si acaso el otro día, cuando nadie me veía, cogí mi collar (ese que tiene una chapa con mi nombre y el teléfono de Amatxu) y se lo puse dentro de la cesta que usan para sacarlo a la calle. Por si se pierde. Para que nos lo puedan devolver a casa.


miércoles, 26 de junio de 2013

Esperando

Nos queda una semana para salir de cuentas y por fin hemos cogido la baja del trabajo.

En realidad yo no quería.  Para ser sincera, no me apetecía en absoluto. Me encanta mi trabajo. Pero después de una contractura en el cuello y de medio millón de miradas reprobadoras de amigos, familia, novio, compañeros de trabajo y desconocidas en el super (hay que ver lo concienciada que está la gente con lo que TÚ deberías hacer cuando estás embarazada) me dejé y terminé por claudicar.

Ya estoy de baja. Me pasé las dos primeras horas después de soltarme la contractura del cuello enviando SMSs, whatsapps, MSMs y palomas mensajeras a todo el mundo para informarles. Ya estoy de baja. ¿Contentos? Ahora por fin ya soy una buena madre.
Así que me senté en el sofá y me puse a esperar. Tic.Tac.Tic.Tac.Tic.Tac.Tic.Tac…

Pero el caso es que al bebé todavía le queda una semana para llegar y sentarme en el sofá no acelera el proceso. ¿Qué haces cuando tienes todo el día por delante sin nada que hacer?, ¿Qué haces cuando toda la gente que conoces está trabajando y no tiene tiempo para nada?, ¿Qué haces cuando estás acostumbrada a vivir como si fueras el Correcaminos y de repente te ves convertida en el gato Gardfield?

Pues empecé limpiando el polvo del salón y luego me di cuenta de que detrás de los muebles había pelusas y los saqué todos. Y limpié los cristales. Y el horno. Y dentro del frigorífico. Y las juntas de las baldosas de la ducha. Y he vaciado los armarios. Y he hecho más lavadoras estos dos últimos días que durante los dos últimos años enteros. Y hasta he desmontado un armario. Con un destornillador eléctrico. Como los machos.

He pensado en escribir un libro y en plantar un árbol y en hacer un puzle de diez mil piezas antes de acabar la semana. Incluso he pensado en montar reuniones diarias de trabajo con los gatos para planificar proyectos y repartir tareas comerciales.  Ya no sé qué hacer para entretenerme. Estoy frita. Estoy que me subo por las paredes…

Ikatz me mira desde su cestita con cara de profunda indiferencia. Si por él fuera, podía ponerme a limpiar los adoquines de la calle.  Casper está encantado de su vida. Me sigue por todos los sitios maullando y no para de pisarme la tripa siempre que me pilla sentada en el sofá. Le encanta tenerme solo para él.

Y mientras tanto, aquí estamos. Esperando…





jueves, 20 de junio de 2013

Un amigo mío necesita ayuda (parte II)

¿Os acordáis?

http://kalekatuak.blogspot.com.es/2013/04/un-amigo-mio-necesita-ayuda.html

Os lo conté en Abril, cuando una de mis compañeras de trabajo, Mertxe, me escribió lanzando un S.O.S para sacar a este grandullón de la colonia de gatos salvajes en la que estaba viviendo. Al pobre le estaban zurrando todos los gatos y para acabar de complicarlo, la temporada de verano se acerca y este cariñosón y confiado gato se acercaba a cualquiera pidiendo mimos sin distinguir entre amigos y enemigos (imaginaos el peligro con todos los domingueros que van con sus coches a merendar al monte y no respetan nada ni a nadie...).

El caso es que algunos me habéis preguntado cómo terminó el asunto y tenía pendiente un post para contároslo. Un final feliz. 

Cuando Musu conoció a Eguskiñe 

Nada más recibir la petición de Mertxe, empezamos a movernos para conseguir sacar a mi amigo de la colonia de gatos aunque fuera de forma provisional. Y como pasa muchas veces, la solución estaba ahí al lado, apenas a unos pasos de mi mesa de trabajo. El Hada de los Gatos, aunque yo la llamo Eguski :-)

Eguski trabaja conmigo y es la orgullosa mami de Harek, Bran y Arya. Si eres un gato, Eguski es lo mejor que te puede pasar en la vida. Y ahora que lo pienso, si eres una persona, seguramente también. Eguski vió mi mail, "mi amigo" pasó a llamarse Musu y como dicen en los libros, lo demás es historia.

Musu se ha ido a vivir con Eguski, Harek, Bran y Arya en regimen de acogida. Durante estas semanas se han ido acostumbrando unos a otros y Eguski se ha pateado varios veterinarios hasta que Roberto (el vete de Ikatz y Casper) nos ha dado un diagnóstico definitivo: Musu está un poco estresado y tiene un balín alojado cerca de los riñones (algún hijo de puta hizo tiro al blanco con él) pero a día de hoy es un gato perfectamente sano y feliz.




Os dejo una foto suya para que lo veáis vosotros mismos. A su lado, Ikatz y Casper parecen dos ratones pequeñajos pero todo lo que tiene de grande lo tiene de buenazo. Para que luego digan que los finales felices no existen...

viernes, 7 de junio de 2013

¿Planean tus gatos matarte?

Me he reído mucho con esta página:

http://www.catswhothrowupgrass.com/kill.php

"Cómo saber si tu gato planea matarte"

Pero así, a lo tonto a lo tonto, he hecho la encuesta y se me ha congelado la risa...tengo un 91% de posibilidades de que Ikatz y Casper estén planeando asesinarme!!!!!



1. Me masajean con las patitas. Y a mí me encanta. Todas las noches cuando nos vamos al sofá, Casper se sube encima y se pone a masajearnos la barriga con las patitas, como si estuviera pisando uvas. Más majo. Y además acompaña el baile con unos maullidos encantadores, así como si estuviera canturreando por lo bajito. ¿Encantador? En realidad no. En realidad Casper está comprobando si tenemos alguna tara en alguno de nuestros órganos internos para liquidarnos con mayor facilidad!

2. Saca la tierra del arenero. Este es Ikatz. Y no sólo saca la tierra, sino que la mueve, la remueve, la reboza, la...y además le encanta hacerlo entre las 6:30 y las 7 de la mañana. Es su pasión, y monta una escandalera que se oye por toda la casa. Nosotros solemos aguantarnos las ganas de asesinarlo haciendo bromas sobre que un día encontrará el puñetero tesoro y nos haremos todos ricos. ¿Encantador? Pues según esta web, no mucho. Dicen que Ikatz está entrenando para enterrarnos de forma más eficiente!

3. Me mira fijamente. Casper suele hacer eso. Me mira fijamente con esos ojazos enormes cada vez que quiere latita, o que le abra una puerta o que le haga mimitos. Más rico. ¿Rico? Dice la web que si te mira fijamente, mejor no retires la mirada, porque pensará que es debilidad y se lanzará a por ti!

4. Me trae animales muertos. Bueno, Ikatz y Casper son gatos indoor, así que el único animal muerto que me traen suele ser la ratita de peluche de Casper que me pone encima cada vez que quiere jugar con ella. ¿Jugar? Hmmm....a lo mejor no. Esta web dice que no es un regalo...es una advertencia!

5. Vomita las hojas de las plantas que se come. Este es Ikatz. Se planta en medio del pasillo y se pone a hacer unos ruidos terribles mientras recula hacia atrás. Y cuando te quedas ahí, flipando, esperando que vomite un ternero de 200 kilos, suelta dos gotitas verdes con media hoja de ficus y se va tan pancho a su rascados como si no hubiera pasado nada. ¿Pobrecito gatito? Error. En realidad está purgándose para preparar su cuerpo para el combate final!

6. Se esconde en sitios oscuros y me mira. A Ikatz le encanta meterse debajo del montón de ropa que voy a planchar y sacar el morrito. A Casper le gusta hacer lo mismo cuando todavía tenemos la cama sin hacer y se puede meter debajo del nórdico sacando solo el morrete y los bigotes. Dan ganas de comérselos...hasta que averiguas que en realidad los dos están estudiando mi comportamiento en mi hábitat para cazarme mejor...

7. Duerme sobre los aparatos electrónicos. Siiiii. Ikatz se pega unas siestas de escándalo encima de la cadena musical y Casper teclea sobre mi portatil cada vez que lo saco. Es por el calorcito que despiden esos bichos, verdad?...o no? Esta web dice que en realidad los dos intentan interrumpir mis comunicaciones con el mundo exterior y dejarme aislada!

8. Me toca con la pata mientras duermo. Y  me pisa el pelo y se mete entre nosotros dos y se pega unas siestas de escándalo. Y yo pensaba "es porque nos echa de menos" pero no...es porque intenta liquidarnos (aunque ya dice la página que con esta técnica no son muy efectivos). Que matar, no matará, pero hay que ver lo que fastidia que te tiren de los pelos a las 3 de la mañana....

9. Sale disparado de la habitación en la que yo entro. Y siempre pienso lo mismo "¿Qué habrá hecho este para que tenga tanto miedo de que le pille?" Pues en realidad estaba preparando una emboscada y le ha fallado...esta vez.

Reiros, reiros, pero ahora vuelvo la cabeza para vigilar mi espalda cuando voy por el pasillo a oscuras y empiezo a pensar si no habrá sido un error abrir un seguro de vida a mi nombre y ponerles a ellos de beneficiarios...me siento observada....





martes, 4 de junio de 2013

Ya tenemos ganador!!!!

Pues sí!! He dejado un poquito más de tiempo para que tengáis tiempo de entrar a leer los estupendos cuentos de este año y para que podáis enviarme vuestros votos y por fin tenemos una ganadora del concurso de cuentos de este año....


Y el ganador es....


Alma de Misimba

que se ha llevado 6 votos como 6 soles (1 en la web y 5 por correo) y que se va a llevar la fantástica colección de Sarah Lark: "En el país de la nube blanca", "La canción de los maoríes" y "El grito de la tierra" (todos de segunda mano y en estupendo estado, que sólo los hemos leído Ikatz, Casper y yo :-) )



Enhorabuena Misi y muchísimas gracias a todos y a todas por participar en el concurso y ayudar a Esperanza Felina.


jueves, 2 de mayo de 2013

Vota tu favorito en el II Concurso de Relatos Besos de Gato

Se terminó el plazo para concursar en el II Concurso de Relatos Besos de Gato! 
Ha llegado el momento de que entréis, leáis y le deis vuestro voto al relato que más os guste. Va a ser difícil porque este año son especialmente bonitos, así que vais a tener que esforzaros mucho, pero mucho, mucho en elegir el que más os guste.

Tenemos de plazo hasta el 15 de mayo para votar. Adelante!!!

http://besosdegato2013.blogspot.com.es/?view=snapshot




domingo, 28 de abril de 2013

No le des besos al gato.

Cuando era pequeña mis padres tenían una gata salvaje viviendo con nosotros, una que me regaló un vecino cuando tenía 7 años, que iba a pasar un par de semanas con nosotros antes de llevarla al pueblo y que salió de casa 15 años después cuando le dio la gana morirse. Ni un minuto antes.

De aquella época se me ha quedado un recuerdo grabado que me viene a la cabeza cada vez que le doy un beso a uno de mis gatos: la voz de mi padre diciéndome "no le des besos al gato". 

Han pasado 30 años y sigo oyendo esa voz cada vez que achucho a uno de mis bichos. No le des besos al gato. Pero ¿quién puede resistirse? Es que los veo ahí, como hoy, disfrutando del solecito del domingo por la mañana, tan pánfilos, y no me puedo resistir a comérmelos a besos...



miércoles, 24 de abril de 2013

Un amigo mío necesita ayuda

Tengo un amigo que necesita ayuda. Os lo presento:





Mi amigo vive en una colonia de gatos salvajes entre Álava y La Rioja. Tiene unos dos años y un problema: es un cachito de pan. Las chicas que le dan de comer dicen que cuando llevan comida a la colonia, mi amigo siempre se acerca a pedir cariñitos. Durante el invierno la colonia está aislada, pero en verano es un punto de encuentro de domingueros y tienen miedo de que mi amigo se acerque a pedir mimos y alguien le haga daño. Me dicen que se entrega desparasitado, vacunado y con chip. Tenemos que sacarlo de allí como sea.

Os dejo con sus palabras :-)

 Hola, no se como me llamo, ya no me acuerdo porque me abandonaron hace mucho tiempo y ya nadie me hace cariñitos aunque yo estoy deseando tener un humano para darle muchos besos. Si me adoptas me puedes poner el nombre que tu quieras, porque yo soy muy buen gatito, cariñoso a tope y estare siempre a tu lado. Ahora vivo en una manada con muchos mas, pero no me quieren, dicen que no me he criado con ellos y que soy un extraño, asi que mas bien estoy solito. Yo estoy deseando conocerte, asi que llama y pregunta por mi, que estoy esperándote.

viernes, 12 de abril de 2013

¿Y los gatos?

No fallan.

Ahora que voy a ser mamá hay dos preguntas que no fallan. 

La primera es:  
-¿No os casáis?

Siempre me da como corte cuando me hacen esa pregunta. Pero no corte por mí, que tengo la cara más dura que un adoquín, no. Es más bien como vergüenza ajena. Como cuando a alguien se le escapa un pedo delante de ti y lo pasas fatal por él. Por empatía. Pues igual. Que alguien se permita hacerme esa pregunta me provoca hacerle una pregunta que implique el mismo grado de intimidad:
- ¿No os casáis?
- No. ¿Ya te has puesto bragas limpias esta mañana para salir de casa?

La segunda es: 
- ¿Y los gatos?

Esta más que vergüenza, lo que me provoca es mala leche. ¿Y los gatos? Los gatos ¿qué?. ¿Qué pasa con los gatos?. Normalmente la pregunta va seguida de un silencio sepulcral. No te dicen lo que pasa con los gatos, prefieren que lo adivines. ¿Y los gatos? 

Los más osados van más allá. ¿No los vais a quitar?.

No entiendo lo que significa "quitar los gatos". Bueno, en realidad sí que lo entiendo. Pero quiero que la persona que me lo pregunta tenga las narices de decírmelo en mi cara. ¿Los tocas con una varita mágica y desaparecen? ¿Los envías al mundo feliz de los gatos-que-han-sido-quitados? ¿Los borras con una goma?. ¿Por qué no me dices directamente que crees que tengo que abandonarlos para que se mueran de hambre, de frío y de miedo lejos de nosotros y de todo lo que conocen? O mejor, ¿por qué no me planteas directamente que los mate? 

Y luego ya están los impertinentes, los que directamente te desafían:
- Podrían atacar al niño. Que los gatos son muy celosos.

Tiene gracia. Que no sabes ni cómo se llaman mis gatos, pero sabes que son muy celosos. Si es que no hay más que verlos. Dos bestias sedientas de sangre ansiosas por destrozarle el cuello a mi hijo a la primera oportunidad que se les presente. Como si les hubiera enviado el mismo diablo hace dos años justamente con ese fin, igualito que en las películas de terror. Si es que no se puede ser más idiota.

- Le van a llenar de pelos la cuna, que se los va a meter en la boca y por todos lados, ya verás. 

Otra. Que ya me ocuparé yo de que la cuna de mi hijo no tenga (demasiados) pelos. Eso sí, como toques al niño sin haberte lavado las manos antes, con lejía, y delante de mí, te las corto. Que a saber en qué sitio asqueroso habrás tenido metidas esas manos repugnantes tuyas...

Lo pienso pero no lo digo. Soy demasiado educada. Me muerdo la lengua, me callo y me limito a poner Cara de Ikatz. Una cara como esta:







jueves, 11 de abril de 2013

Año II D.C

Año dos después de Casper.

Me acordaba de la canción: "sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada"...cuando esta tarde he caído por casualidad en la ficha que Casper tenía en Esperanza Felina cuando lo adoptamos. Y el caso es que ya hace dos años que Casper vive con nosotros. Veinte años no sé, pero desde luego dos años no son nada.

Parece que fue ayer cuando lo conocimos: hablador, mimoso, todo orejas y sin embargo se me había olvidado lo pequeñito que era y cuando he vuelto a ver las fotos se me caía la baba. Porque la verdad es que parece que fue ayer, pero a la vez parece que Casper siempre ha estado aquí. 

Qué aburrida tenía que ser la vida A.C (antes de Casper).

Ya no sabría ver la tele sin tenerlo pegado a mí, debajo de la mantita cuando me tumbo en el sofá, ni podría dormir sin sentirlo entrar despacito por debajo del nórdico cuando cree que estoy dormida y no le voy a echar. Las cenas no serían iguales si no empezaran con un concierto de maullidos atronadores para pedir su latita-con-caldito-caliente antes de que pongamos la mesa para los humanos. La vuelta a casa no tendría sentido sin él y sin Ikatz plantados delante de la puerta esperando nuestra llegada. No podría trabajar con el portátil sin  tenerlo delante de mí, arrastrándome la cola por la nariz cada cinco minutos. Creo que ya no sabría maquillarme sin tenerle a mi lado mirándome a través del espejo y sin parar de maullar. 

A veces pienso que ya no tengo nada que escribir sobre Casper porque hemos caído en la rutina. Y ahora me pregunto si no será que no se me ocurre nada que escribir porque ya no es una novedad en mi vida, porque ha pasado de ser nuestro gato a ser un trocito más de nosotros. Una parte sin la que ya no sabríamos vivir.






viernes, 1 de marzo de 2013

II Concurso de relatos "Besos de Gato"


¿Te gusta escribir?

¿Quieres colaborar con Esperanza Felina?

¿Te apetece leerle algo bonito a tus gatos mientras llega la primavera?

Desde Bailando con Gatos ponemos en marcha la Segunda Edición del Concurso de Relatos BESOS DE GATO. Participa con tu relato, colabora con Esperanza Felina y gana un lote de libros!

¿Quieres participar?
Escribe un relato. No tiene que ser un relato sobre gatos, pero sí tiene que haber algo en él que esté relacionado con ellos. Sé original y sorpréndenos!. Tu relato ha de tener una extensión máxima de 3 folios escrito con letra Arial tamaño 12. 

Realiza un donativo de 3 euros en la cuenta de Esperanza Felina indicando en el concepto: "Besos de Gato 2013. Título de tu relato". 

Envíanos el relato y el resguardo de tu donación a la cuenta de correo electrónico kalekatuak@gmail.com 


Todos los relatos serán publicados aquí.

De entre todos los relatos, el ganador se llevará un lote de tres libros. Los libros son una donación mía por tanto, de segunda mano, pero están muy bien cuidados (como ya sabréis las que habéis comprado alguno de mis libros en la venta solidaria


La fecha límite de recepción de relatos será el 30 de abril


Cuenta para realizar el ingreso:


Banco: LA CAIXA
Titular: ASOCIACIÓN ESPERANZA FELINA
Nº Cuenta: 2100 6507 72 2100036993

CONCEPTO: Vuestro nombre_besos de gato

lunes, 28 de enero de 2013

De por qué Casper ha estado unas semanas sin escribir


Como ya sabéis todos a estas alturas Casper es el verdadero dueño de este blog. Aunque me tiene a mí para teclear, la verdad es que él es quien que decide cuándo publico un post, sobre qué tengo que escribir y qué cosas puedo contar y qué cosas no.  Lo repasa todo y no me pasa ni una. Casper se toma estas cosas muy en serio :-)

El caso es que el blog ha estado algo inactivo estas semanas y algunos de vosotros ya me estáis preguntando por qué: ahí va la explicación.

Desde hace unas semanas Casper anda liadísimo, un poco nervioso, cambiando las cosas de sitio, tomando medidas de los muebles, seleccionando de entre sus peluches cuáles son más bonitos, tapando los enchufes, leyendo muchos libros y buscando mucha información en internet…desde hace unas semanas Casper no tiene tiempo para nada.

¿Qué le pasa a Casper?        
                                       
Os voy a desvelar el misterio: Casper está preparando la casa para cuando llegue nuestro próximo cachorrito. Desde luego no es la primera vez que en esta casa entra un cachorro, así que esto no debería ser una gran noticia, pero esta vez está siendo un poco diferente. Esta vez no lo hemos adoptado ni nos lo hemos encontrado en la calle, probablemente no sea tan peludo como los anteriores (o eso esperamos) y seguramente tardará bastante más en hacer las cosas que los cachorritos anteriores han aprendido tan rápidamente, como comer, dormir, andar y comunicarse con nosotros. También se va a hacer esperar un poco más y seguramente no llegará a casa hasta principios de julio.

Digamos que va a ser un cachorrito un poco especial. Por eso Casper está tan ocupado y no tiene mucho tiempo para escribir. De hecho, cuando termina sus tareas y tiene un ratito libre, a Casper le gusta tumbarse sobre la cueva del nuevo cachorrito, poner su orejita sobre ella y cerrar los ojos.

Casper se queda en esa postura muy quieto durante horas. A lo mejor para escuchar los latido del nuevo cachorrito. O para contarse secretos el uno al otro sin que yo me entere. Quién sabe :-)