miércoles, 26 de agosto de 2015

Gato paracaidista

Me ha costado un mes poder sentarme a escribir sobre este tema y ser capaz de hacerlo dándole un punto de “aquí-no-pasa-nada”. Porque en realidad no ha pasado nada, pero podía haber sido una tragedia. El caso es que la última semana de julio Casper voló tres pisos por la ventana hasta caer en un patio interior, y se  hizo una fisura en el paladar.

Se cayó por la única ventana de la casa que no tiene protección anti-resbalones y que además estaba abierta y sin vigilancia. Se cayó justo el día que había llovido y que el alfeizar estaba húmedo y resbaladizo como una pista de hielo. En fin, que se juntaron un cúmulo de casualidades, y que el pobre Casper se vio de repente tres pisos más abajo y con un porrazo que debía doler mucho y bien.

Como casi se cayó delante de mí, pudimos bajar rápidamente, meterlo en el trasportín y llevarlo al veterinario al momento. Como siempre, Roberto estuvo a la altura y demostró que habrá pocos profesionales de los gatos mejor que él y su equipo. Cuidó y mimó a mi peludo muerto de miedo, y nos dio todas las explicaciones del mundo a los dueños que estábamos todavía más asustados que el gato. Y hablando de gente maravillosa, mi maravillosa vecina de arriba, que oyó los maullidos, bajó a toda velocidad para ayudarme. Y hasta tuvo tiempo de contarme que uno de los suyos se había caído también hace unos meses y que no se había hecho nada. Debe ser que se ha puesto de moda entre los gatos del bloque hacer concursos de salto base al patio y yo no me había enterado…

El caso es que no ha sido nada. Una fisura, dos semanas de antibióticos, diez días de antiinflamatorios, un mes sin comer latitas y, ayer por la tarde, el alta definitiva y todos a casa. Pero casualmente (o no tanto) en la sala de atrás, ayer había un gato que se había caído de un quinto piso. Y cuando preguntamos cómo estaba, la cosa no pintaba nada bien… pero ¿¿¿cuántos gatos saltan por la ventana???


Parece que un mes sin latitas ha sido suficiente para convencer a Casper de que no se acerque a las ventanas. Pero de todas formas hemos reforzado todas las medidas para que no pueda volver a pasar. Y el susto…ese no nos lo quita nadie...¡aunque parece que él lo lleva mucho mejor que nosotros!


6 comentarios:

  1. Se me ha encogido el estomago después de leerte... Cuando tengo épocas de estrés o duermo peor, mi pesadilla recurrente es que mis gatos se caen por la ventana, así que no quiero ni imaginarme lo que sentiría si me pasara lo que a ti, se haría realidad la peor de mis pesadillas!!!!!
    Yo tengo todas las ventanas blindadas con mosquiteras, redes, celosías y demás inventos, supongo que tu también, pero es que los puñeteros siempre encuentran el hueco...
    Para habernos matao...

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  2. Ha sido leer el título y ponerme nerviosa!!!

    Ahora mismo vivo en un décimo... mi obsesión fue alta en algún momento... pero solo tengo dos ventanas y un balcón ( y una de las ventanas da al balcón, así que es como nada...) Me daba miedo hasta a mí... les puse una valla extensible de madera, que no fue difícil. En la ventana ahora mismo hay cero riesgo (a menos que se la carguen... que son bestias, pero no tanto (creo) Y nunca subo la persiana más allá de donde llega la valla. En el balcón no llega hasta arriba, pero sí es altita (más que yo.. que tampoco es tanto) Y no hay mostrado ningún tipo de interés en treparla (creo que a ellos también les ha asustado la altura)
    Y en la casita de la sierra... raro es el gato que no se ha caído por la ventana... con la cosa de que da a nuestro patio y es un piso. Una rotura de uña es lo más que ha llegado a pasar... Pero entiendo que no hayas sido capaz de escribirlo hasta ahora...

    A mí se me perdió Charlie durante casi un día entero en abril y aún no lo he contado... (puse carteles por todo el barrio y al final estaba escondido en una especie de tubo en el jardín del vecino de al lado... pero el susto y las lágrimas no me las quitó nadie...)

    Lo mejor sin duda: que al final no fue nada

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  3. Lo 1º, menos mal que no ha sido nada y que Cásper está bien. Uf... Y lo 2º, sí, se caen y mucho más de lo que pensamos. Por ese hueco sin vigilancia que no tiene mosquitera, ese momentito que no estamos pendientes y abrimos para ventilar... Es increíble la de gatos paracaidistas que encontramos por el mundo (y algunos con desenlace fatal, que los gatos no siempre caen bien) Así que redes y protecciones en todas las ventanas, que siempre llega el día en el que todo se junta...

    Ronroneos al gatete volador y tranquilidad, familia, que ya ha pasado lo peor.

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  4. Vaya susto, madreeee, debió de ser tremendo para vosotros. Si con nada que les pase ya nos ponemos de los nervios, cuando es algo más gordo, ufff... pero menos mal que el peque está bien, es lo importante. Un achuchón para él ♥

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  5. Ñiaaa pobre, vaya susto!!! Perfidita y Grace se escapan y caen mucho respectivamente, ¡suerte que es un bajo!

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  6. No tengo manera de ponerme en contacto contigo... pero... entra en cartas a un umpa lumpa y apúntate al sorteo!! Que solo quedan 4 días!!! =)

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